Día 3 – Pekín (Mutianyu) El del conductor agresivo.(II)
Finalicemos la aventura con nuestro amigo Nasty y mis últimas visitas del tercer día por China:
Como curiosidad, la sensación de humedad en lo alto de la muralla era altísima, y sudé como nunca. Además, me hice amiguito de un tipo que subía desde un pueblo cargando agua para venderla a 20 yuanes (dos euros)…cuando abajo cuesta 2 (veinte céntimos). Al ver que había buen rollo, me intentó vender una placa que ponía “He escalado la Gran Muralla” Al principio pensé que era una placa que le habían dado a él por escalarla, pero cuando me dí cuenta de la operación de marketing le dije que no podía comprarla porque había subido en telesilla (y eso no es escalar)
La bajada, por cierto, se hace en una especie de tobogán y sobre un patinete…¡mola! Al llegar, Nasty estaba indignado por la espera, a pesar de que era la hora exacta a la que habíamos quedado. En el viaje de vuelta mantuvimos la misma simpática conversación que a la ida: ninguna. Pero eso fue hasta que llegamos a la ciudad: me indicó dónde pillar el autobús a Pekín y….¡me exigió 50 yuanes (5 euros) más! 10 por la espera, 40 por el viaje de vuelta.
Eso me pilló de sorpresa, así que le dije que no, que no era lo acordado. En realidad, el tío era un listo, porque sólo habíamos acordado un viaje, el de ida, y yo había cerrado un trato incoveniente sin darme cuenta y confiando en la buena voluntad del chino; sobreentendiendo que los 40 serían por la ida y la vuelta.
Pero bueno, me reboté y le dije que no, que no pensaba darle ni un yuan más (una vez más, de repente 50 yuans parecían 50 euros) Y…¡menudo cabreo cogió Nasty!Golpeó el volante. Bajó del coche y cerró de un portazo. Me gritó a través de la ventanilla.
Vale, ahí ya me estaba asustando un poco. Y dije, “que cabrón, me ha pillado y no me volverá a pasar, pero toca pagar” Abrí la cartera…¡sólo habían 20 yuans! Compungido, le enseñé la miserable cartera a Nasty. Su reacción fue cuanto menos espectacular. Se puso a llorar, me rogó con las manos, comenzó a patalear… supongo que todo habría acabado ahí (o no , tal vez hubiera ido a peor) si no hubiera sido por la aparición de un policia muy serio. La verdad es que ahí me las vi putas, porque no sabía que puñetas le estaba diciendo Nasty al poli, que no me miraba con muy buena cara (a pesar de que me había duchado esa mañana)
Así que opté por no darle la oportunidad de actuar al policia y saqué mi guía de conversación. Le enseñé a Nasty la palabra “Cajero Automático” en chino y el efecto balsámico fue inmediato: sereno, y como si fueramos amigos de toda la vida, me acompañó al cajero y dejamos al policia con sus cosas de policias. Le dí el dinero llamándole cabrón para arriba y él supongo que me llamaría otras cosas en chino (son mis conversaciones favoritas, unos las sueltan en chino y otros en castellano y los dos nos quedamos tan panchos) Cada uno se fue por su camino y todos felices.
Este episodio me dejó una serie de conclusiones que traté de aplicar en todo el viaje:
1-Los yuans tienen muchísimo valor para esta gente, cuando para nosotros valen muy poco. Hay que tenerlo en cuenta para entender ciertas actitudes y saber cuándo van a intentar estrujarte al máximo. También hay que tenerlo en cuenta para manejar estas situaciones con mano izquierda.
2-No cierres un acuerdo si no está cada punto del mismo super claro. Los chinos van a cumplir lo acordado, pero si hay “vacíos legales” van a aprovecharlos. Y tratarán siempre de sacar el máximo beneficio de todo.
3-Ningún chino va a cerrar un acuerdo contigo si no es beneficioso para él. Así que no te cortes en regatear hacia lo más bajo posible. Esto lo vi efectivo en Xi’an, querían cobrarme entre 12 y 20 yuans por una bolsa de dulces en un mercadillo (probando varios puestos) En una tienda estaba a 10.
4-Lo peor de los chinos es hacer negocios con ellos. Para todo lo demás, son personas geniales e interesantes.
A mi vuelta a Beijing me paseé por el Templo del Cielo y por la zona de los Juegos Olímpicos.
La verdad, lo más curioso fue donde los Juegos, con toda la construcción moderna y orgullo nacional que había por ahí, me topé con un centro comercial subterráneo. En la entrada, un cartel de “fotos no” y a cada 50 metros…un policia…vigilando…un centro comercial…vacío… Todas las tiendas cerradas con los escaparates empapelados y sólo un macdonalds y un fast-food chino abiertos. Todo estaba nuevo. La idea que me provoca es que hay alguien en China que no quiere que se sepa que tiraron un montón de dinero en un centro comercial que ahora está sin actividad. Pero puedo estar equivocado. Seguro que hay otra explicación.

El Templo del Cielo. Dudaba si el cielo estaba contaminado o nublado. La tormenta de la noche y el sol del día siguiente, me confirmó que las dos cosas.

Jóvenes chinas tras ser sorprendidas haciéndoles fotos a escondidas a una pareja de suecos (muy altos y rubios los dos)
PRESUPUESTO:
4 billetes de metro: 8
Comida: 26,5 (fast food chino)
Cena: 23
Billete del bus que no usé: 10
Billete real a muralla (ida y vuelta): 24
Transporte Mutianyu – muralla (ida y vuelta con parking): 100
Entrada muralla + teleférico + tobogán: 110
Entrada Templo del Cielo: 35
Bebidas del día: 20-40.
Total: 398,5 (39,85 € )





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